Autocuidado para un liderazgo consciente

Si hay un secreto para cualquier persona que esté al frente de un negocio es el autocuidado. Cuidarte a ti mismo es una de las bases más importantes, si no la que más, para poder ejercer un liderazgo consciente que te respete a ti mism@, a tus equipos y también a tu proyecto. 

Hay una gran diferencia entre llevar un día a día saludable y no hacerlo. También es fácil que cuando estás desarrollando una función de liderazgo dejes a un lado el cuidado personal. La falta de tiempo, la carga de trabajo, la necesidad de tomar decisiones de manera rápida… son circunstancias de tu día a día que hacen que te vayas olvidando de ti mism@. 

Pero cuando esto sucede, cuando no incluyes de manera consciente la variable del cuidado personal en tu día a día, es muy posible que vivas momentos de burnout, agotamiento, bajo rendimiento, poca claridad mental, estrés, ansiedad, bajo control emocional, frustración y desequilibrios de todos los colores. 

¿Te suena?

El caldo de cultivo perfecto 

Esto es debido a que, inevitablemente, las funciones de liderazgo implican una toma de decisiones continua, la necesidad de interactuar con muchas personas y manejar mucha información cada día. A esto se suma la responsabilidad al tomar decisiones que provocan un impacto sobre otras personas y sobre el negocio. 

Además, es posible que tengas un altísimo nivel de autoexigencia y expectativas muy altas en cuanto a los resultados que debes obtener o lo que supone la palabra “éxito” para ti o para las personas de tu entorno. 

Y sí, todo esto es un caldo de cultivo perfecto para generar malestar y problemas de salud. 

Por eso es tan importante que aprendas cómo desarrollar un autocuidado que te permita ejercer un liderazgo más saludable

Porque eso tendrá consecuencias directas no solo en ti, en tu vida laboral y en tu vida familiar, sino seguro que, también, en tu proyecto, tu empresa y las personas que colaboran contigo. 

¿Qué puedes hacer para autocuidarte en el liderazgo?

Sí, soy consciente de que juegas tus partidas con un montón de enemigos en tu contra. Desde la falta de tiempo (ojalá los días tuvieran unas cuantas horas más), las obligaciones laborales, las familiares, el tener que rendir cuentas sobre lo que haces y las decisiones que tomas, la carga de trabajo que se va acumulando sin ver un fin… 

Pero ese fin debe llegar. Y si no llega, debes ser tú quien ponga carpetazo a ese bucle infinito. El comienzo puede ser difícil pero cuando empieces a desarrollar algunas de las estrategias de autocuidado en el liderazgo como las que te planteo te darás cuenta de que sí es posible. 

Y no tiene por qué ser necesario que dediques horas de tu día a tu autocuidado, lo cierto es que con que introduzcas unos pequeños cambios en tu día a día ya es un primer gran paso. En realidad, se trata de cuidar de tu tiempo y distribuirlo de una manera óptima.

Una mirada integral al bienestar en el liderazgo

En este sentido, y después de consultar y experimentar con varios profesionales, te diría que hoy por hoy me quedo con la mirada de Carlos y Ro, de Salud Minimalista

Basándose en una visión ayurvédica, Carlos y Ro aplican una mirada holística tomando cuerpo y mente como un todo interrelacionado. Es una visión integral de las personas que no solo actúa de manera puntual tratando las dolencias físicas sino que, sobre todo, propone un cambio de hábitos para ayudar a mantener o mejorar la salud. 

El primer paso es comprender y tomar conciencia de tu situación en concreto y entender esos hábitos que a ti te ayudarán a mantener tu equilibrio. 

Para ello puedes incorporar micro acciones, que pueden estar en el campo de la actividad física, de la alimentación, el automasaje, la meditación… pero que también pueden consistir en hábitos de vida muy sencillos. 

Por ejemplo, puedes modificar el horario en que te levantas por la mañana o te vas a dormir. De esta manera, mantendrás tu cuerpo y tu mente en un estado que te permitirá tener horas sumamente productivas mientras que también tienes tiempo para un descanso de calidad. 

Para mí, incorporar estos pequeños cambios en mi día a día ha significado descubrir otro modo de liderar con alta efectividad y cuidado personal

Atrévete a probarlo. Come más sano, levántate de la silla del ordenador cada x tiempo, ve andando a los lugares en vez de en coche, dedica 5 minutos al día a meditar, conecta con tu cuerpo… 

Al hacerlo te darás cuenta de que no solo sentirás los beneficios de incorporar estas pequeñas acciones en ti mism@. También te volverás más cuidados@ con la salud de las personas que te acompañan, promoviendo algo que ves que funciona y que es bueno para todos. 

Entonces es cuando se produce la magia, porque una persona que lidera sabe encontrar efectividad cuidando de las otras personas. El efecto multiplicador es imparable

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